Existe un tema de debate en el mundo del buceo sobre si el submarinista debe realizar la descompresión en posición vertical u horizontal. Seguramente esto no es relativamente importante para el buceador deportivo que no suele realizar inmersiones con paradas de descompresión y que solamente hace las paradas de seguridad pertinentes pero, para otros tipos de buceo más complicados, la posición en que se hacen dichas paradas podría ser la clave que evite numerosos accidentes de buceo.
Es verdad que existe una diferencia de presión hidrostática entre la parte superior e inferior del cuerpo humano cuando éste se halla sumergido en agua en posición vertical. También es cierto que hay una varían los efectos de las leyes físicas que afectan a las diferentes partes de dicho cuerpo. Esta diferencia aumenta al ascender el buceador hacia la superficie.
Las personas que defienden la postura horizontal para realizar la descompresión creen que esa diferencia debe tenerse en cuenta, y que por eso es mejor no tener el cuerpo vertical. Además la postura horizontal requiere un pequeño esfuerzo, y opinan que éste es beneficioso para el proceso de expulsión del nitrógeno acumulado en la sangre durante la inmersión. La posición horizontal también ayuda al flujo sanguíneo de las piernas, ya que la presión venosa es menor cuando uno está en posición horizontal que cuando mantenemos la posición vertical; otra factor que beneficia al proceso de intercambio de gases.
La desventaja, es que hay personas que tienen muchas dificultades para mantenerse de manera horizontal, y además, existe el riesgo de que el buceador no vea las indicaciones que se le puedan hacer desde encima o desde la superficie por no estar mirando en esta dirección.
Un truco para facilitar la posición horizontal es nadar lentamente en círculos. Además al realizar este ejercicio suave, se facilita teóricamente la descompresión.