Los gauntes son un elemento del equipo que aunque a primera vista no parezca importante si lo son, ya que la curiosidad del buceador ante los nuevos elementos marinos, pueden hacer que toque algo que sea nocivo para la piel. El guante, aunque sea fino, le puede evitar ese mal contacto.
En aguas templadas, tienen que ser ligeros, flexibles y resistentes, con algún sistema en la palma, que evite que los objetos resbalen.
En aguas frías deben ser del mismo grosor y material que el traje protector. Si el agua es muy fría los de tres falanges dan más calor, aunque se pierde destreza.
Los escarpines o botines de neopreno son necesarios en aguas frías o con aletas regulables, para evitar rozaduras.
Se debe humedecer antes tanto el pie como el escarpín. Se introduce el pie dentro del escarpín, evitando tirar de la parte superior trasera.