Todo Buceo

Buceo bajo el hielo

Aunque parezca una de los tipos menos agradables de buceo, es una experiencia única. La suave luz que se filtra desde el exterior (que inhibe el crecimiento de algas), y la capa de hielo que hay sobre la superficie que protege el agua e impide que el viento la mueva, produce una visibilidad excepcional.

Se puede practicar bajo el mar o en lagos congelados. La vida marina dependerá de si el agua es salada o dulce y de la parte del mundo que sea.

Se debe poseer un entrenamiento especial para bucear bajo hielo. Se deben poseer varios conocimientos, como por ejemplo, abrir un agujero en el hielo, como amarrar un cabo bajo el agua, como tender cabos de seguridad para otros buzos…

El equipo debe tener un mínimo de 4 a 6 personas por inmersión. Lo más usual es que haya dos submarinistas que sean compañeros, y otras dos personas que se queden en la superficie para tender los cabos. Es recomendable una quinta persona por si acaso.

Los submarinistas deben amarase a un cabo diferente para que si le ocurre algo a uno de los hilos, el otro esté disponible para volver a la superficie. Siempre se debe hacer un as de guía en los cabos. Los buzos deben confiar plenamente en el equipo de superficie para volver arriba.

Seguridad

Las condiciones bajo hielo son extremas por lo que los compañeros siempre deben conocer el estado del otro. En el entrenamiento se enseñan las señales que se deben hacer por el cabo.

Aparte de estar alerta en un entorno cerrado, los submarinistas deben controlar constantemente la temperatura de su cuerpo. Si se quiere repetir la inmersión el cuerpo debe tener una temperatura templada. Para mantenerla se debe comer alimentos energéticos, y comidas calientes.

No sirve el equipo común de buceo. Aparte de que el traje es seco, se debe llevar ropa de abrigo debajo de él, guantes de neopreno debajo de los secos, y un par de gorros gruesos.

Se debe poseer un juego de reguladores especiales diseñados para no congelarse. Antes de la inmersión se debe sumergir el regulador en el agua, para acostumbrarlo a la temperatura. Sólo se puede respirar a través de él debajo del agua, para evitar el riego de flujo libre, una liberación incontrolada de aire debido al mecanismo de congelación.

Es recomendable que la fuente de aire principal y el octopus vayan sobre primeras etapas separadas, para evitar el fallo de ambos en el caso de congelamiento. La botella debe poseer una grifería especial.