Los submarinistas de botella están limitados por la ley física a un tiempo determinado bajo el agua (dependiendo de la profundidad de la inmersión), y a una profundidad máxima. Los clubes recomiendan que los buceadores de recreo no bajen más allá de los 40- 50 metros , ya que a partir de esas profundidades el nitrógeno empieza a introducirse de forma peligrosa en el cuerpo, aumentando el riesgo de DCS, así como una narcosis grave. También se debe recordar que el contenido de oxígeno en el aire es tóxico para el organismo a mayores profundidades.
El deseo de incrementar el tiempo de inmersión, y la exploración a mayores profundidades ha hecho que surjan nuevas mezclas de gases especiales es las que se altera el equilibrio de oxígeno y nitrógeno, o se añaden otros gases que minimizan el impacto del oxigeno o del nitrógeno.
El empleo de estas técnicas recibe el nombre de buceo técnico, englobando tres tipos de mezcla de gas: el nitrox, el trimix y el heliox. La primera permite aumentar el tiempo de buceo, y la segunda y tercera la profundidad alcanzada.
El aire normal contiene un 21% de oxígeno y u 79% de nitrógeno. El nitrox aumenta el nivel de oxígeno, reduciendo el de nitrógeno. Con esto se logra un aumento del tiempo de inmersión sin que el submarinista almacene mucho nitrógeno en el organismo, así como reducir la fatiga tras el buceo.
Los porcentajes de oxígeno van entre el 22 y el 50%. Sin embargo, a según que profundidades este aumento puede ser tóxico. A más oxigeno, menor profundidad para que eso ocurra. Por eso el nitrox requiere una preparación especial.
Si se tiene que descender a profundidades superiores a los 50 metros se deben usar heliox o trimix, que introducen helio en la mezcla. El heliox contiene helio y nitrógeno, mientras que al trimix se le añade nitrógeno. El heliox suele tener un uso más profesional, como inmersiones comerciales o militares, y el trimix, más destinado al ocio.
Ambos reducen la toxicidad del oxígeno, el riesgo de narcosis y la DCS. Pero tienen otras características por lo que se debe recibir un entrenamiento adecuado. Por ejemplo, el helio propaga el calor 6 veces más rápido que el aire, y el submarinista puede sentir calor bajo el agua. Además al aumentar la absorción del cuerpo del helio, se necesita una descompresión larga.
Para bucear en profundidades extremas se requiere un equipo especial. Los buzos técnicos analizan su equipo y los fallos que se producen, existiendo un margen de error en el buceo técnico.
Para aguantar las botellas de repuesto usan condensadores especiales, y reguladores de alto rendimiento para administrar el suministro de gas.
Unos ordenadores especiales muestran como se metabolizan las mezclas durante la inmersión.